sábado, 3 de mayo de 2014

Confieso.

Encontré la belleza en sus ojos, y le perdí. Sentí su pulso en mi piel, y me fui. Compartimos los mismos pensamientos y mil lágrimas cayeron por mentir. Con seducción, valor y sin piedad, de sus carnes fuiste capaz. Y hoy te felicito por cambiar, por escuchar y por ser feliz. Fuiste capaz de superar lo que a mi aún me aterra descubrir. 
Ignoraré todo aquel que quiera seducir mi piel, que intente hacerme reír. Pues sé que a los hombres les es complicado amar, y eso de la desilusión siempre lo he llevado mal. Por ello no volveré a caer en manos de ningún hombre pues, hoy me declaro amante. Amante de la belleza. Amante de la mujer.