... Estás en tu habitación, donde desconsoladamente lloraste, donde te escondías y te estremecías sobre la cama, agarrada a la almohada pensando que la única razón que había es que no fueras suficiente, no valieras para ser lo que él pedía de ti.
No serás la misma pero, ese camino lleno de obstáculos y viéndote tan pequeña para superarlos, te convertirá con el paso del tiempo, en alguien del que estar orgulloso. En alguien a que no le importe el resto de opiniones excepto la tuya y de los tuyos.
Y cuando esa persona que tanto daño te hizo quiera recuperarte, dejarás caer una sonrisa dulce en sus ojos despiadados, para que se dé cuenta de lo orgullosa que estás de ti misma, de todo lo que él no vió, lo que no quiso saber de ti. Quizás quiera recuperarte y te diga que comprara cualquier cosa con tal de convencerte para que, ahora que cree que eres mejor, pueda presumir de ti.
Pero ahora ya no eres una niña, no aceptas chantajes, no importa a quien llame para hacer que vuelvas, no te importa él, porque después de todo lo que has pasado, él ya no existe, se ha muerto para ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario