Había pasado una semana, y Kim se encerraba en su habitación por las noches. Fantaseaba en la cama, imaginando que Eva recorría la boca por su piel, la besaba y jugueteaba. La llamó como si no pasara nada, y quedaron un martes para ir de compras. Kim quería lencería sexy y un vestido provocador para Derek ya que se acercaba su aniversario. Kim realmente quiso que le acompañara su amiga para provocarla a ella también, aunque no soporta la idea de ponerle los cuernos a Derek intencionadamente. Al mismo tiempo, le agradaba jugar y coquetear, tras mucho tiempo en que no lo hacía. Había entrado en el probador cuando un ojo chismoso y curioso se asomó por la puerta de éste. Kim pudo observarla de reojo por el espejo, y ante esta situación la dejó como si no supiera nada. Se probaba la ropa interior, mientras se miraba al espejo como si se estuviera insinuando a Derek, aunque quién sabe, igual pensaba en Eva.
Llegó el aniversario de la pareja, Derek había reservado un fin de semana en una habitación de un Hotel cerca de la playa, a la que al lado de ésta había otra, mucho más pequeña y solitaria. Fueron a cenar a Exquis, conocido por su buena clientela y calidad. Kim estaba escondida en el maquillaje de la busca de la perfección, con un vestido deleitoso agradable a la vista para todo aquel que la contemplaba, y con unos hermosos tacones que marcaban la figura de sus finas piernas. Derek iba con un pantalón vaquero azul oscuro acompañado de una camisa blanca y una chaqueta americana. Los dos elegantes para aquella cena tan importante. Derek tan romántico, comenzó a hablar del primer cruce de palabras, los primeros besos, las primeras miradas... Tras una buena comida, un paseo por la playa recuperó el ánimo de ambos, que después del agobio vino la calma. La mejor manera fue hundiendo sus propias bocas en el profundo deseo, donde acabaron haciendo el amor en la playa de al lado. Kim a pesar de no ser tan romántica, aquella noche fue lo que se dice: Perfecta. Esa sensación tan agradable se repitió en el coche antes de llegar al hotel,y en el hotel después de picar algo de comer, lo hicieron una vez más, hasta caer rendidos sobre la cama.
Tras un fin de semana bastante grato, volvió la rutina. Y aunque los dos se dieron cuenta de que la llama no se había apagado, ninguno trató de complacerlo de otra forma aunque fuera, una escapada, un regalo, y hasta había días que hasta ni un beso se daban. Por otro lado, Eva permanecía en la vida diaria de Kim y tras contarle los ratos tan agradables que pasó con Derek, Eva envidiosa, soñaba con que pasara siquiera, la cuarta parte. Maldita sea, se decía Eva. Pensaba en lo alucinante que sería pasar un rato como ese con ella. Pero no quería interrumpir en la relación, ya que lo que más le importaba acabó siendo Kim y por lo tanto no podía hacerle daño, aunque hubiera veces que la provocaba y se le insinuaba con la excusa de que estaban en confianza y podría tratarse de una broma. No podía evitarlo. Más bien, no podía evitarla, su boca, su mente y su cuerpo la dejaba sin pensamientos. No tardó en volverse a casa para fantasear con posibilidades más allá de la amistad. No importaba que fueran casi nulas.
Mientras Kim superaba la tentación, Derek en el trabajo se le insinuaba a una compañera, que ésta le rechazaba por puro desagrado, siendo ella muy refinada, orgullosa y superficial. Derek mantenía esto en secreto, a pesar de su gusto hacia ella tan poco apropiado.
Ninguno de los dos se esperaría que el otro de vez en cuando filtreara con otra. Quizás quede poco para que se enteren de lo que está pasando en la vida de su pareja.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario