jueves, 22 de junio de 2017

Reflexión en la noche

Era una noche de verano, pero no una noche cualquiera. Era de esas en las que ella se escapaba de casa en la madrugada para tumbarse en el prado a la luz de las estrellas. Era de esas noches en las que trataba de que su mente y cuerpo se relajaran y tomaran consciencia de la realidad. Pero, ¿Qué realidad exactamente? ¿Cuál era la realidad que la rodeaba? A veces era difícil ser objetivo y no dejarse llevar por los sentimientos o los deseos. 
Hacía una noche perfecta. Había un intenso olor a césped recién cortado, las estrellas brillaban, los grillos cantaban y se escuchaba a lo lejos ladrido de los perros y el ruido de los coches de cuando en vez.  Sentía como si no estuviese en este mundo. Y es que en ocasiones, la mente humana puede llegar a ser tan compleja como para sentir que no perteneces a una sociedad, a un mundo lleno de egoísmo, placeres carnales y beneficios propios. Ella tan sólo procuraba darle sentido a su vida. Encontrarse a ella misma y conocerse en la penumbra de aquel campo. Procuraba entender porqué ha vivido de esa manera su vida y qué es lo que le esperaba en un futuro. Había cambiado tanto en aquellos años que apenas sabía quién era. Quería dejar de ser la niña a la que cualquiera podría engañarla con un poco de astucia para convertirse en una mujer que fuera siempre con un paso por delante en cualquier situación, que supiera comportarse debidamente sin importar qué o quién se interpusiera en su camino. Había tantas cosas en las que quería pensar que no le ponía orden en su cabeza. Su familia, sus amigos, su situación sentimental, su futuro... Todos aquellos pensamientos rondaban por su cabeza intermitentemente .  Buscaba una solución a su vida, o quizás un porqué a todas aquellas preguntas que se formulaba en la soledad de la noche. Aunque la soledad no era un problema para ella. Le gustaba estar sola más de lo que a la gente se acostumbra a estar. Buscaba tiempo para ella y sus pensamientos en cualquier rincón de la ciudad. Bueno, más que pensar diría en fantasear. Adoraba fantasear con todo tipo de situaciones: "cómo sería su vida si..." 
Analizaba el comportamiento de las personas que le rodeaba como si realmente entendiese de esos aspectos. Trataba de conocer el porqué cada persona era como era y no de otra forma. Porqué uno es mentiroso, o tímido, o mujeriego. Porqué hay personas que se inventan su propia vida para parecer más interesante o porqué la gente llega a hacer cosas que uno no se habría ni imaginado. Pero todo esto va más allá que una simple respuesta. Y es que para entenderlo, necesitaría vivir la totalidad de su vida. Porque no vale conocer "todos" los aspectos de la vida de alguien para lograr entender su comportamiento. Siempre existen pequeñas mentiras o secretos que se ocultan porque no acabas de aceptar quien eres. Porque sabes que si el resto del mundo las conociera, te mirarían con otros ojos. Y lo último que necesitas es que te traten diferente.<< A veces tan solo buscamos sentirnos uno más.>> Pero ella no quería sentir esa necesidad. Quería encontrar la forma de ser ella misma sin sentir la necesidad de la compañía de alguien, o de pertenecer a un grupo.
Su pensar se divagaba como las ramas de un árbol, un árbol que todavía no consiguió florecer porque, ¿quién conoce la razón por la que cada uno de nosotros estamos donde estamos aquí hoy? ¿Es el azar, el destino o quizás algo mucho más complejo que el razonamiento humano no consiguió averiguar todavía?
Ella reconoció que no era el momento para encontrar una respuesta a la inmensidad de sus preguntas y que, quizás, sólo quizás, el tiempo se las daría. Así que se recostó sobre el césped fresco y frío, apuntó su mirada a aquellas brillantes estrellas y respiró profundamente. Poco a poco, los músculos de su cuerpo comenzaron a relajarse, su piel se erizaba por el frescor de aquella noche y el latido de su corazón bombeaba en calma después de mucho tiempo. Y, de repente, apareció la luna de entre las nubes. Grande y llena. Bonita, brillante y sola... como ella.



No hay comentarios:

Publicar un comentario