Caía la luz, los rayos de sol sobre mí,
el viento se aventuraba en un viaje largo y frío,
las hojas caían de los árboles desplomándose
en el suelo con un estrépito resoplido.
Los pájaros chillaban
y las nubes aparecían
para quedarse a la noche
y llovernos encima.
Empieza a llover fuertemente,
corro y corro
a refugiarme de todo:
malas hierbas, tierra mojada,
barro por todos lados,
no veo mas que paraguas
y caras enfadadas.
Nadie disfruta del tiempo, notas como la gente se preocupa por sus pies mojados, por no coger un resfriado y de sus manos destempladas. Van de un lado a otro, sin sentir como la lluvia cae sobre ellos; si colgaran un cartel que pusiera "lluvia gratis" con luces de colores y parpadeantes, estarían todos bajo un manto de agua cayendo por sus pieles, mojándoles el cabello y resbalándose por sus zapatos. Las personas de ahora no son capaces de disfrutar cada cosa que la vida les da, y estoy aquí hoy, para recordar que puede que mañana no vuelvas a sentir el viento invadiendo tu cuerpo, ni escuchar una carcajada de tu hermana ni ver una vez más tu rostro ante un espejo reflejando a los tuyos detrás.
"La vida es solo una y hay que vivir el presente, por eso vívela minuto a minuto y encontrarás en cada uno de ellos, un motivo por el cual conducirte de la forma correcta, te lo aseguro" (Don Omar)

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