Y ahora cuando vengo aquí, imagino que este es el lugar que han ido a parar todo lo que he perdido desde la infancia. Me digo a mí misma, que si eso fuera cierto y esperase el tiempo suficiente vería como una diminuta figura aparece en el horizonte al final del prado; y se va haciendo más grande hasta que reconozco a Rafael. Me saludaría con la mano, y tal vez me hablaría. No permito que la fantasía vaya más allá, no lo soportaría. Y me consuelo pensando en que tuve suerte pasando tiempo con él.
Quizás nunca lleguemos a entender lo que hemos vivido, o quizás nos haya faltado tiempo.
.jpg)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario